Estar viva es un milagro, pero también una cruz, la trágica historia de una superviviente del Chapecoense

Ximena Suárez reconoce que Dios la rescató y le dijo lucha, pero ahora tiene dificultades para estar de pie y sentada, aunque mantiene su sueño de volar. 

Sigue en juicios para recibir más indemnización de los 25.000 dólares iniciales ante los costes de los tratamientos y psicólogos. Pide ayuda en la red.

Ximena Suárez reconoce que Dios la rescató y le dijo lucha, pero ahora tiene dificultades para estar de pie y sentada, aunque mantiene su sueño de volar.  Sigue en juicios para recibir más indemnización de los 25.000 dólares iniciales ante los costes de los tratamientos y psicólogos. Pide ayuda en la red.

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