«Emojis»: el nuevo paradigma de un lenguaje gráfico, universal y emocional

Cambiaron la forma en la que se comunican las personas. Con ellos, con los «emojis», se puede añadir cierta dosis de personalidad a las conversaciones. Y su presencia en las redes sociales ya es abrumadura. De buen seguro que más de una vez tú, lector, habrás utilizado alguno en diversas ocasiones. Apoyo del sector tecnológico Pero, ¿para qué sirven los «emojis»? Según el fundador de la enciclopedia «online» de Emojis, Emojipedia, Jeremy Burge, los emojis son «la mejor forma de añadir personalidad a una conversación puramente textual». Es decir, aportan información o refuerzan las ideas de las frases que se utilizan en una conversación informal, con amigos o familiares. Facebook, Instagram, WhatsApp, Telegram o Twitter son algunas de las plataformas que permiten su uso, por lo que han contribuido a popularizarse. Desde hace varios años están presentes desde los teclados de los dispositivos móviles, con lo que los desarrolladores de software como Google, Microsoft o Apple también han querido darle cobijo. Con todo, se han convertido en un elemento de comunicación casi indispensable. Algo de historia El primer «emoji» fue creado hacia finales de la década de 1990 por Shigetaka Kurita, miembro del equipo que trabajaba en una plataforma para internet móvil perteneciente a DoCoMo, la operadora móvil de NTT. La experiencia fue positiva. Se incorporó el símbolo del corazón entre las opciones de sus móviles Pocket Bell en 1995 y, dado el resultado, les llevó a plantear la posibilidad de ampliar la oferta. Posteriormente, se creó un conjunto de 176 caracteres de 12 x 12 píxeles, basándose en símbolos ya existentes en aspectos de la cultura de Japón, como manga y kanji. Cada cierto tiempo el Consorcio Unicode, el grupo que se encarga de actualizar el estándar, aprueba nuevos «emojis». En 2016 aparecieron hasta 72 nuevos símbolos y se espera que a lo largo del presente año lleguen un centenar de nuevos diseños. Más diversidad racial y la inclusión de otros elementos internacionales han sido las principales demandas. Sin embargo, los «emojis» tienen su antecedente en los llamados emoticonos. Fue en septiembre de 1982 cuando el científico estadounidense Scott Fahlman propuso el uso de la secuencia de caracteres 🙂 en el asunto de un mensaje para indicar que el comentario contenía una broma, en respuesta a la sugerencia de Neil Swartz de usar (*) con el mismo fin. Quería dotarle de un tono más sarcástico.​ Ventajas de su uso Entre las ventajas de su uso destacan la inmediatez (no hace falta teclear todas las palabras), mejora el sentido (se acerca más a un diálogo), conversaciones más cercanas (no hace falta dar más explicaciones) y divertir (hacer los mensajes más digeribles). Sin embargo, diversos estudios han intentado explorar sus verdaderas aportaciones al lenguaje y la escritura. En 2015, la revista «Social Neuroscience» publicó un estudio en el que concluyó que estos símbolos gráficos han modificado «el cerebro de los usuarios», ya que el cerebro interpreta ese dibujo como información no verbal y lo traduce a emociones. Según ha defendido en varias ocasiones Eulàlia Hernández, profesora e investigadora de del grupo de investigación PSINET, de la Universidad Oberta de Cataluña, «el elemento icónico es un potente activador de emociones» de tal forma que «si vemos un emoticono de una cara sonriente, se activa la misma área cerebral que si vemos sonreír a una persona». No todos se utilizan correctamente Pese a que su uso es muy popular y existe una gran diversidad, los «emojis» tienen un origen japonés por lo que existen ciertos problemas culturales asociados. Por esta razón, a muchos de estos elementos se les otorga un significado diferente que muy poco tiene que ver con el que fueron creados. Por ejemplo, el símbolo de mostrar los dientes se utiliza a modo de mueca o burla cuando, sin mala intención, pero su significado original es otro: se tata de alguien muy feliz. Al igual, la cara de enfado no equivale a cabreo. En realidad, significa satisfacción y victoria por el buen hacer, por los objetivos conseguidos, por el buen trabajo hecho… Representa el triunfo. ¿Con la gripe? ¿Con la alergia? Este es el dibujo con el que informamos a nuestros amigos que estamos enfermos. Sin embargo, en realidad representa aburrimiento. Sucede algo parecido con el «emoji» que en España se utiliza (o se conoce, más bien) como caca; en realidad, se trata de un helado de chocolate. Besos en España Una de las empresas que más ha apostado por este tipo de elementos visuales es Facebook, que desde sus servicios digitales permite que los usuarios los compartan. Y el resultado es, cuanto menos, sorprendente. Más de 60 millones de «emojis» se utilizan en Facebook cada día y más de 5.000 millones de «emojis» se usan en la aplicación de chat Messenger a diario Como dato curioso, el que más se ha utilizado en Facebook en Estados Unidos durante los últimos 30 días ha sido «Rolling on the Floor Laughing», minetras que el más usado en Messenger en este mercado durante el último mes ha sido «Face Throwing a Kiss». En España, sin embargo, el más popular utilizado en Facebook es Face «Throwing a Kiss».

Cambiaron la forma en la que se comunican las personas.

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