La odisea de los transexuales no termina con cambiar el nombre en el DNI

EFE

  • En el ámbito educativo, ya se han elaborado protocolos para que en los centros escolares los alumnos transexuales sean llamados por el nombre elegido, incluso para las matrículas y listado de calificaciones.
  • Además varios ayuntamientos ya permiten cambiarse el nombre en los documentos municipales sin necesidad de haberlo modificado aún en el DNI.
  • Por el contrario, cambiar una tarjeta comercial, un documento bancario o el nombre de la tarjeta sanitaria sigue siendo una odisea.

Mujeres transexuales

El cambio de nombre en su DNI es, para muchos transexuales, el último paso para oficializar su identidad de género tras un largo proceso de papeleos y tratamientos médicos, si bien muchas veces no acaba ahí su odisea y lo que les reconocen las administraciones públicas no se lo reconocen tiendas o bancos.

“Vergüenza” es la sensación que transmite un chico transexual, perteneciente a la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) que prefiere permanecer en el anonimato, cuando ya operado y con su nuevo nombre en el DNI vio cómo en la sucursal de su banco en el pueblo, donde le conocen “de sobra”, el cajero se tragó su libreta de ahorros, en la que aún aparecía el nombre que le pusieron al nacer.

Cuando el director de la sucursal la rescató, al ver que el nombre era distinto al que aparecía en su DNI le dijo “delante de todo el mundo” que no se la podía devolver porque el nombre que figuraba no era el suyo, una situación de la que el joven se queja ya que “me conocía de siempre” y “he ido a sacar mil veces dinero a la ventanilla con esa cartilla”.

El joven ha asegurado que situaciones como ésta llegan todos los días a la asociación ATA.

Algunas incluso han llegado a los juzgados, como la denuncia por un delito de odio que presentó la Fiscalía especializada en la materia contra una gran superficie comercial que se negó a cambiar el nombre de una joven transexual en la tarjeta de pago del establecimiento pese a tenerlo cambiado en el DNI.

“Tras recibir varias evasivas, le requirieron aportación no sólo del DNI sino del Libro de Familia para acreditar su identidad“, según la denuncia de la Fiscalía consultada, si bien cuando la joven pidió anular la tarjeta sí aceptaron hacerlo sólo con el DNI aunque “pese a haber anulado la tarjeta continúan remitiendo correos” a la chica bajo su nombre anterior masculino “con el consecuente malestar de la reclamante”.

La denuncia fue finalmente archivada por el juez tras tomar declaración a la trabajadora del centro comercial como investigada, al entender que no había habido intencionalidad discriminatoria en su conducta, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

En el ámbito educativo, la Junta de Andalucía ha elaborado protocolos para que en los centros escolares los alumnos transexuales sean llamados por el nombre elegido, incluso para las matrículas y listado de calificaciones.

Además varios ayuntamientos ya permiten cambiarse el nombre en los documentos municipales sin necesidad de haberlo modificado aún en el DNI, algo que ya es posible en Granada o Málaga.

Por el contrario, cambiar una tarjeta comercial o un documento bancario puede convertirse en toda una odisea para las personas transexuales.

Sanidad no deja cambiar el nombre de la tarjeta sanitaria para transexuales

La Consejería de Sanidad no puede proceder al cambio del nombre para transexuales en la tarjeta sanitaria, como habían reclamado varios colectivos en virtud de la Ley Integral de Transexualidad, al tratarse de un documento que está vinculado a la Seguridad Social y que implica obligaciones a terceros, como el caso de asistencia en otras comunidades autónomas.

Así lo han indicado fuentes de la Consejería en relación a las demandas de colectivos transexuales para que se habilitara el cambio de nombre en ese documento.

Al no tener el mismo marco normativo a nivel estatal, no pueden producirse cambios en el nombre puesto que habría riesgo de distorsiones en el sistema de prestación de servicios. A su vez, relatan que la tarjeta sanitaria obliga también a terceros, como en el caso de otras autonomías en caso de prestar asistencia sanitaria a residentes de la región.

EFE En el ámbito educativo, ya se han elaborado protocolos para que en los centros escolares los alumnos transexuales sean llamados por el nombre elegido, incluso para las matrículas y listado de calificaciones.Además varios ayuntamientos ya permiten cambiarse el nombre en los documentos municipales sin necesidad de haberlo modificado aún en el DNI.Por el contrario, cambiar una tarjeta comercial, un documento bancario o el nombre de la tarjeta sanitaria sigue siendo una odisea.El cambio de nombre en su DNI es, para muchos transexuales, el último paso para oficializar su identidad de género tras un largo proceso de papeleos y tratamientos médicos, si bien muchas veces no acaba ahí su odisea y lo que les reconocen las administraciones públicas no se lo reconocen tiendas o bancos.”Vergüenza” es la sensación que transmite un chico transexual, perteneciente a la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) que prefiere permanecer en el anonimato, cuando ya operado y con su nuevo nombre en el DNI vio cómo en la sucursal de su banco en el pueblo, donde le conocen “de sobra”, el cajero se tragó su libreta de ahorros, en la que aún aparecía el nombre que le pusieron al nacer.Cuando el director de la sucursal la rescató, al ver que el nombre era distinto al que aparecía en su DNI le dijo “delante de todo el mundo” que no se la podía devolver porque el nombre que figuraba no era el suyo, una situación de la que el joven se queja ya que “me conocía de siempre” y “he ido a sacar mil veces dinero a la ventanilla con esa cartilla”.El joven ha asegurado que situaciones como ésta llegan todos los días a la asociación ATA.Algunas incluso han llegado a los juzgados, como la denuncia por un delito de odio que presentó la Fiscalía especializada en la materia contra una gran superficie comercial que se negó a cambiar el nombre de una joven transexual en la tarjeta de pago del establecimiento pese a tenerlo cambiado en el DNI.”Tras recibir varias evasivas, le requirieron aportación no sólo del DNI sino del Libro de Familia para acreditar su identidad”, según la denuncia de la Fiscalía consultada, si bien cuando la joven pidió anular la tarjeta sí aceptaron hacerlo sólo con el DNI aunque “pese a haber anulado la tarjeta continúan remitiendo correos” a la chica bajo su nombre anterior masculino “con el consecuente malestar de la reclamante”.La denuncia fue finalmente archivada por el juez tras tomar declaración a la trabajadora del centro comercial como investigada, al entender que no había habido intencionalidad discriminatoria en su conducta, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).En el ámbito educativo, la Junta de Andalucía ha elaborado protocolos para que en los centros escolares los alumnos transexuales sean llamados por el nombre elegido, incluso para las matrículas y listado de calificaciones.Además varios ayuntamientos ya permiten cambiarse el nombre en los documentos municipales sin necesidad de haberlo modificado aún en el DNI, algo que ya es posible en Granada o Málaga.Por el contrario, cambiar una tarjeta comercial o un documento bancario puede convertirse en toda una odisea para las personas transexuales.Sanidad no deja cambiar el nombre de la tarjeta sanitaria para transexualesLa Consejería de Sanidad no puede proceder al cambio del nombre para transexuales en la tarjeta sanitaria, como habían reclamado varios colectivos en virtud de la Ley Integral de Transexualidad, al tratarse de un documento que está vinculado a la Seguridad Social y que implica obligaciones a terceros, como el caso de asistencia en otras comunidades autónomas.Así lo han indicado fuentes de la Consejería en relación a las demandas de colectivos transexuales para que se habilitara el cambio de nombre en ese documento.Al no tener el mismo marco normativo a nivel estatal, no pueden producirse cambios en el nombre puesto que habría riesgo de distorsiones en el sistema de prestación de servicios. A su vez, relatan que la tarjeta sanitaria obliga también a terceros, como en el caso de otras autonomías en caso de prestar asistencia sanitaria a residentes de la región.

Comments

comments