EE.UU. firma el adiós a la neutralidad en la Red

Los manifestantes depositaban ayer ramos de flores a las afueras del edificio de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en sus siglas en inglés), en Washington. «La neutralidad en Internet ha muerto» era el mensaje de la protesta. Dentro, los consejeros de la FCC celebraban una votación esperada y temida durante meses. Con el voto a favor de los tres consejeros nombrados por los legisladores republicanos frente a los dos votos en contra de los designados por la oposición demócrata, el FCC dio la puntilla a la llamada «neutralidad en la Red». Además, retiró la calificación de «servicio público» al acceso a Internet, comparable a las comunicaciones telefónicas, que había impuesto la anterior comisión, de corte demócrata, en 2015, bajo la presidencia de B arack Obama. «Esto no va a destrozar Internet, ni va a acabar con Internet como ha sido hasta ahora. No mata a la democracia ni limita la libertad de expresión», aseguró el presidente de la FCC, Ajit Pai, que llegó al cargo hace once meses tras la designación del actual presidente de EE.UU., Donald Trump. ¿Qué es la neutralidad en la Red? La neutralidad en la Red es, en esencia, una serie de normas que garantizan que los contenidos son tratados de igual forma por las compañías proveedoras de Internet. Impide que Comcast, Verizon o AT&T den más o menos velocidad a la distribución de contenidos específicos en sus redes. La desaparición de la neutralidad les permitirá la creación de un Internet de distintas velocidades que priorizará determinados contenidos. En principio, los que estén dispuestos a pagar más por estar en esas avenidas más rápidas. Pero también se podría llegar a discriminar contra otros contenidos por motivos ideológicos. La visión de Pai y de los defensores de acabar con la neutralidad es muy diferente: las compañías podrán ofrecer más opciones, podrán invertir más, habrá más competencia y, al final, mejor servicio y variedad de productos para los consumidores. «Estamos ayudando a los consumidores y promoviendo la competencia», aseguró Pai ayer antes de la votación. «Los proveedores de banda ancha tendrán más incentivos para construir nuevas redes, en especial en las zonas que más lo necesitan». Uno de los argumentos de Pai en los meses durante los que se ha deliberado el fin de la neutralidad en la red es que la alta regulación de la era Obama ha atenazado a las proveedoras de Internet, cuya inversión en redes ha caído. Repercusión para los usuarios Estas compañías han insistido en que la experiencia de los consumidores no va a cambiar en nada y han prometido que no tomarán medidas que deterioren un Internet libre y abierto como el que ha existido hasta ahora. Las asociaciones de consumidores y el sector de Internet que crea contenidos -y que podría verse perjudicado por la segmentación de los precios en el acceso a ellos- no se lo creen. Las protestas se han alargado durante meses, desde que Pai anunció sus planes para eliminar la neutralidad. «Confiar en que las proveedoras cumplirán sus promesas no es neutralidad en la red y es mala para los consumidores», aseguró Michael Beckerman, presidente y consejero delegado de la Internet Association, patronal que representa a gigantes tecnológicos como Google, Facebook o Amazon. Y tienen motivos para no confiar: el mismo día que Pai anunció su plan para acabar con la neutralidad, Comcast retiró de su web una promesa pública de no establecer canales de diferentes velocidades en Internet. «Si no tenemos normas sobre neutralidad en la red que protejan la igualdad online, entregamos a los proveedores de Internet la capacidad de elegir vencedores y perdedores», aseguró Steve Huffman, consejero delegado de Reddit, en una entrevista a ‘The New York Times’. Y ahora, ¿qué? La decisión del FCC abre una batalla legal con muchos frentes. La Internet Association ya ha asegurado que plantea llevar la votación a los tribunales, algo que también han expresado otros grupos como Public Knowledge o la Coalición Nacional de Medios Hispanos. La oposición política de los demócratas también ha sido frontal y a ella se han sumado algunos republicanos. La senadora republicana Susan Collins y el independiente Angus King pidieron a última hora que se cancelara la votación. «Es un asunto de gran importancia con implicaciones significativas para nuestra economía y por ello merece el proceso más completo, deliberado y razonado posible», exigieron en una carta conjunta.

Los manifestantes depositaban ayer ramos de flores a las afueras del edificio de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en sus siglas en inglés), en Washington. «La neutralidad en Internet ha muerto» era el mensaje de la protesta.

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